martes, 16 de diciembre de 2008

El Ideal de psicólogo según Liza

Esta semana me tocó vivir la ingrata experiencia de escuchar a una colega hablar, sin darse cuenta, de como ella se veía como psicóloga.

Cuando empecé a estudiar, fui atraído a esta noble profesión por mi vocación de servicio sumada a mi necesidad de sentirme útil a la sociedad y a mi experiencia temprana en un consultorio psicológico.

Pero al escuchar las palabras de Liza (Nombre de fantasía que encierra el nombre real), mis sueños de una utopía de psicólogos trabajando en pos del beneficio científico y la mejora del padecer psíquico se vieron derrumbados.

Cualquiera que imagine una charla de psicólogos, creerá inocentemente que tendrán profundas conversaciones sobre las patologías mentales y sus causas aparentes. Pero Liza comentaba orgullosa, en una mesa llena de psicólogas (y yo), que era lo que la motivaba a ejercer su profesión.

Liza: ¡¡No saben que lindo nos quedó el consultorio!!.

Mona: (Amiga y socia de Liza) Di - Vi - No

Liza: Por que con Mona lo decoramos todo recauchutando cosas de cada una. ¡No saben!. Yo tenía un silloncito verdecito hermoso que hacía juego con unos almohadones verdes de Mona y quedaron esplendidos. Pintamos de Violeta una sola pared y quedo fantástica. En mi consultorio puse un escritorio y una biblioteca donde voy a poner todos los libros...

Psicólogo Enojado: -- cara de nada -- (Seguramente, en su empaque original)

Liza: ... y estaba pensando en poner unas cortinas nuevas pero lo voy a dejar para más adelante.

Psicólogo Enojado: (No vaya a ser que lo termines de decorar y te jubiles, como la mortaja que al terminar de ser tejida por Amaranta, anunciaría su muerte al anochecer).

Liza se ve a si misma como la exitosa psicóloga sentada cómodamente en su sillón/trono imperial, detrás de su escritorio/altar donde es reverenciada por los súbditos/pacientes que nutren su auto-imagen y le permiten esconderse del ama de casa que lleva dentro. Por eso, su palacio/consultorio debe estar lujosamente adornado, reflejando su poder y gloria infinitos.

Cuando le comenté esto a mi psicóloga, ella me dijo sabiamente "si tanto necesitaba decorar una oficina, hubiese abierto una agencia de turismo en lugar de estudiar tantos años en la universidad".

1 comentario:

  1. A través de tu relato se nota lo bien puesto que está tu nombre (de fantasía): psicólogo enojado.
    Con los comentarios que hacés de tus colegas obviamente no las dejás bien paradas (se entiende que es con humor).
    Pregunta: vos como sos como psicólogo? porque es una profesión complicada(desde mi punto de vista) en donde siempre tenés que estar parado en la veredad del frente, no?y en estos casos(ya se que no se analizaban con vos) te dan ganas de partirles algo en el mate por lo huecas...al menos eso haría yo! necesito un psicólogo???
    ja, ja, ja. Muy bueno y sigo con la lectura de tus experiencias.

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